A terminado enero, y febrero ha empezado para algunos con un fin de semana largo,
aprovechando para salir, reunirse para los tamales, o bien descansar.
Para mí en la última semana de enero me pilló la influenza, con vacuna previa y todo.
A casi una semana después de los días más duros, mi mente aún se siente aturdida,
mientras mi cuerpo comienza activarse mejor. Como bien he dicho, iniciamos febrero,
y creo que es un buen momento para revisar ¿cómo hemos iniciado el 2025?
En lo personal considero que al pasar el primer mes, es cuando realmente podemos ponernos a reflexionar sobre nuestra energía personal para vivir este nuevo año. Es natural que algunos planean objetivos y metas a lograr a lo largo del año; y muchas veces estás metas vienen rodeadas de expectativas. Las expectativas pueden ser la motivación para alcanzar dicho objetivo. Pero en la práctica de la meditación Mindfulness, aprendemos a fortalecer el vivir el presente, sin las expectativas, esto con el objetivo de cultivar emociones saludables. No es una tarea fácil cuando eres una persona que sobre piensa, eres altamente sensible (PAS) o el estrés altera la energía personal con facilidad.
Aprender a disminuir o eliminar las expectativas es un ejercicio de introspección, donde le avisamos a nuestro cerebro y al cuerpo que debe bajar los niveles de alerta. Es decir, “vivir la experiencia tal como es, y no como te gustaría que fuera”. Un ejercicio básico es identificar cuando comenzamos a sobre pensar en un momento de “ocio”, descanso o donde simplemente estamos en acción bajo el mínimo esfuerzo; si en ese momento nos tomamos la oportunidad de sentir nuestro cuerpo, podemos profundizar en el latir de nuestro corazón. Colocando nuestra mano derecha en nuestro pecho, hasta contactar con el ritmo del corazón, conectamos la respiración al latido, lograremos que el corazón domine sobre la mente. Al sincronizar nuestro cuerpo al latir, reconoceremos la velocidad en la que nuestro organismo debe vivir, porque no es forzado, es calmado pero activo.
Es moverte más despacio, sin forzar el cuerpo, es el ritmo de tu corazón, el cual deberíamos realizar nuestras actividades, y eso es lo que en mi experiencia se le llama vivir el presente sin expectativas. En el mindfulness lo practicamos en la meditación del corazón, y es ahí donde te das cuenta del mensaje que llevas en tu interior, para realmente conectar tus objetivos y metas, que buscas lograr cada día en el año. Rercuerda que la práctica de la meditación, es una pausa que ayuda a oxigenar a tu cuerpo, y a vivir mejor el presente.
Soy Mildred Mindfulnes de Aideas, y te deseo un febrero de reconexión con el ritmo de tu corazón.
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