Super Bowl, y el manejo de estrés


¿Tuviste la oportunidad de ver el partido de los Jefes contra las Águilas? Quizás no eres muy fan del futbol americano, pero ver un partido deportivo siempre es una buena oportunidad para ver en práctica la respiración consistente, concentración y acción. Justo es lo busco que busco observar en cualquier deporte, pero en esta ocasión el Super Bowl es la final de una temporada que inició en septiembre del año pasado. Subidas y bajadas en el proceso, incidentes personales de los jugadores o posibles situaciones en el equipo. No es necesario saber todo lo anterior, pero podemos observar la actitud de los jugadores.

 

En esta ocasión hubo robo de pases, o tomar el balón con decisión ante la presión cuerpo a cuerpo del oponente. Fue muy impresionante ver como los receptores de las Águilas tuvieron una posición de cuerpo calmada, bien enfocada al balón y después tomar la acción para avanzar y ganar millas. Hace tiempo que no veía a jugadores de futbol americano tan bien concentrados, diría que su entrenamiento se basó en confiar en su cuerpo y respiración en momentos de presión. Como fue avanzando el partido, la seguridad del equipo de Filadelfia se mantuvo claro hasta el final.

 

Cuando estamos bajo presión o alto estrés, es natural que apretemos nuestro cuerpo, como una manera de protegernos ante una posible amenaza; pero cuando prácticas la respiración consciente mientras realizas tus actividades, notarás que mejora la comunicación con tu cuerpo, logrando cambiar de posición, extendiendo tu cuerpo para que mejore la circulación. Otro ejemplo es cuando tiene una evaluación y le dices a tu cuerpo “no puedo, no sé, no soy capaz, etc.”, pero que tal, si cambias el mensaje a “tengo el conocimiento, creo en mi experiencia, doy lo mejor de mí”, notarás que tu cuerpo se desenvuelve. Y si a esto lo acompañas con tres respiraciones profundas, en una velocidad intermedia, tu cuerpo se adaptará mejor. 

 

Así que cuando te sientas con gran presión, date una pausa de tres respiraciones profundas lentas, seguidas de tres rápidas, notarás el cambio en tu cuerpo. Si es necesario, cambia el discurso en tu mente, háblate con seguridad, enfócate en lo que has trabajado y logrado, cree en tu experiencia. Recuerda que al cerebro le encanta crear escenarios de alto estrés, o lo que conocemos como antelación o ansiedad.

 

Te invito a la práctica de la respiración consciente con técnicas Mindfulness, con Aideas.


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