¡Olvídate de las preocupaciones! Muchos vivimos con el Jesús en la boca por la lana, como si fuera lo único importante. ¡Pero no! El billete es solo una herramienta que nos echa la mano para conseguir cosas: una buena cena, ropa cool, ir al cine, ¡hasta para echar relajo!
Así que no le veas la cara fea al dinero, al contrario, ¡es nuestro compa! Nos ayuda a disfrutar la vida, a tener lo que necesitamos e incluso a componer lo que se descompuso.
Piénsalo así: ¿qué sería de ti sin tu compu, tu tele o tu bici? Cada una tiene su chiste, ¿no? La compu para la chamba, la tele para el relax a gusto y la bici para mantenerte en forma y moverte a todos lados. ¡Son herramientas que te hacen la vida más fácil! Por eso las cuidas y hasta les agarras cariño.
Con el dinero es lo mismo. Nos rifamos en la faena para ganarlo, aprendemos cosas nuevas y desarrollamos habilidades, ¡no es cualquier cosa! Así que hay que valorarlo, sin importar si nos cuesta un ojo de la cara o nos llueve del cielo.
Ahora, ponte a pensar un ratito: ¿cómo te llevas con tu dinero? ¿Lo ves como un enemigo, te da igual o lo tratas con cariño? Aunque no lo creas, la forma en que ves a la lana influye en si te alcanza o no.
¡Reflexiona un poco sobre esto! Y si quieres platicarlo, ¡aquí estoy para leerte!
Comentarios
Publicar un comentario